12 Errores SEO más comunes: cómo detectarlos y solucionarlos
Algunos errores SEO pueden impedir directamente que una página aparezca en Google. Otros no son tan graves, pero pueden dificultar que el buscador entienda correctamente el contenido o que una URL sea competitiva.
En esta guía repasamos algunos de los errores SEO más comunes, qué pueden provocar y qué deberías revisar para corregirlos.
¿Qué es un error SEO?
Por eso, antes de corregir cualquier cosa, es importante entender qué problema tienes y hasta qué punto está afectando a la web.
Hay gente que nos comenta que cree que recibe visitas de la web, y muchas veces se asombran cuando les decimos que no tienen visitas provenientes de la web.
Hay una manera muy fácil de saber simplemente si las páginas de la web están en Google, ya que si no están ahí, es imposible que alguien las encuentre.
Si quieres saber si tus páginas están en Google, haz simplemente esto, pon en google site:tudominio.com y verás qué páginas están indexadas en Google, si no sale ninguna, avísanos y te ayudamos.
Errores SEO técnicos
Los errores SEO técnicos suelen ser especialmente importantes porque pueden afectar a cómo Google accede a las páginas, las procesa y las incorpora a su índice.
Bloquear Google por error con robots.txt
El archivo robots.txt sirve para indicar a los robots de los buscadores qué URLs pueden rastrear. El problema aparece cuando se bloquea accidentalmente una zona de la web que sí queremos que Google pueda visitar.Por ejemplo, una configuración incorrecta podría impedir el rastreo de una sección entera de la web. Bloquear una URL con robots.txt no es exactamente lo mismo que impedir su indexación, pero sí puede evitar que Google acceda al contenido y lo procese correctamente.
Qué revisar: comprueba que las páginas importantes no estén bloqueadas y presta especial atención a los cambios realizados después de una migración, un rediseño o una modificación técnica. Si quieres revisar cómo lo tienes, puedes hacerlo desde aquí: https://robotstxt.com/tester. Para buscar robots.txt, normalmente poniendo tudominio.com/robots.txt te aparece el contenido del archivo.
Poner noindex en páginas importantes
La directiva noindex indica a los buscadores que una página no debe incluirse en los resultados de búsqueda. Es útil en determinados casos, pero se convierte en un problema cuando se aplica accidentalmente a una URL que sí queremos posicionar.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, después de trabajar en una web en desarrollo o de modificar configuraciones SEO del CMS.
Para que Google pueda detectar un noindex, debe poder rastrear la página. Si la URL también está bloqueada en el robots.txt, Google puede no llegar a ver esa directiva.
Qué revisar: si una página importante no aparece en Google, comprueba si tiene una directiva noindex.
Si utilizas WordPress con plugins como Rank Math o Yoast, normalmente puedes revisarlo desde la edición de la misma página, dentro de las opciones SEO.
Si no utilizas ningún plugin, abre la página en el navegador, haz clic con el botón derecho y entra en Inspeccionar. Luego pulsa Ctrl + F o Cmd + F en Mac y busca noindex.
Si ves noindex, esta página está indicando a los buscadores que no debe indexarse. Si no aparece ninguna noindex, el problema probablemente estará en otro punto.
Tener problemas de indexación
Una página puede existir, cargar correctamente y ser accesible para los usuarios, pero esto no significa necesariamente que Google la haya indexado.
La indexación es el proceso por el que Google incorpora una página a su índice para que pueda llegar a aparecer en los resultados de búsqueda.
Puede haber diferentes motivos para que una URL no esté indexada: uno noindex, una canonical que apunta a otra página, problemas de rastreo o, simplemente, que Google haya descubierto la URL pero todavía no la haya incorporado en su índice.
Lo importante es no asumir directamente cuál es la causa. Primero conviene comprobar lo que está viendo Google.
Qué revisar: entra en Google Search Console y utiliza la herramienta Inspección de URL. Pega la dirección de la página que quieres revisar y Search Console te indicará si la URL está indexada y, si no lo está, te dará información que puede ayudarte a entender el motivo.
Si la página es importante y debería posicionarse, revisa especialmente:
- Si tiene
noindex. - Si Google puede rastrearla.
- Si la canonical apunta a la misma URL o a otra.
- Si la página está correctamente enlazada desde otras partes de la web.
- Si aparece en el sitemap cuando corresponde.
Errores 404 y URLs que ya no existen
Un error 404 aparece cuando intentamos entrar en una URL que ya no existe o que no se puede encontrar.
Esto, por sí solo, no es necesariamente un problema SEO. Es normal que una página eliminada que ya no tiene utilidad acabe devolviendo un 404.
El problema aparece cuando esa URL todavía tiene valor: por ejemplo, si recibe enlaces desde otras páginas, si tenía backlinks, si aparece en Google o si ha sido sustituida por otra página equivalente.
En estos casos, dejar simplemente el 404 puede hacer que el usuario llegue a una página vacía y que se pierda parte del valor que tenía la antigua URL.
Qué revisar: comprueba si la URL eliminada todavía recibe enlaces internos o externos y si existe una página nueva que cubra la misma necesidad.
Si hay una alternativa clara, puede tener sentido realizar una redirección 301 hacia esta nueva URL. Si no hay ninguna página equivalente y la URL ya no tiene utilidad, mantener el 404 puede ser perfectamente correcto.
Para detectar estos errores puedes empezar revisando Google Search Console o utilizar un crawler SEO para encontrar URLs rotas y ver desde qué páginas reciben enlaces.
Realizar redirecciones incorrectas
Las redirecciones sirven para enviar automáticamente al usuario y los buscadores de una URL antigua hacia una nueva.
Son muy útiles cuando cambias una URL, eliminas una página o reorganizas la estructura de la web. El problema aparece cuando se realizan sin criterio.
Por ejemplo, una URL antigua puede terminar redirigiendo a una página que nada tiene que ver con el contenido original, puede pasar por varias redirecciones antes de llegar al destino final o incluso entrar en un bucle.
Esto puede complicar el rastreo y generar una mala experiencia para el usuario.
Qué revisar: comprueba que cada URL antigua redirija directamente hacia la página nueva más equivalente posible.
Si una redirección pasa por varias URLs antes de llegar al destino final, intenta simplificarla para que vaya directamente de la URL antigua a la nueva.
Evita también enviar todas las páginas eliminadas hacia la hombre sólo porque no sabes dónde redirigirlas. Si no existe una alternativa realmente relacionada, es mejor valorar si esa URL debe devolver un error 404.
Para revisar redirecciones puedes utilizar un crawler SEO o comprobar manualmente algunas URLs antiguas para ver dónde terminan.
Utilizar mal las etiquetas canonical
Cuando dos o más URLs tienen contenido igual o muy similar, podemos indicar a Google cuál preferimos que considere la versión principal mediante rel="canonical".
El problema aparece cuando esta configuración envía una señal contradictoria. Por ejemplo, una página que queremos posicionar podría indicar mediante su canonical que la URL favorita es otra.
También es importante entender que la canonical es una señal para Google, no una orden absoluta: Google puede terminar seleccionando otra URL como canónica si interpreta que es más adecuada.
Qué revisar: abre la página que quieres comprobar, haz clic con el botón derecho y entra en Inspeccionar. Luego pulsa Ctrl+F o Cmd+F en Mac y busca canonical.
Deberías encontrar una línea con rel="canonical" y una URL. Comprueba que esta URL sea la que realmente quieres considerar como versión principal de la página.
También puedes revisarlo desde Google Search Console con la herramienta Inspección de URL, donde Google puede mostrar qué URL considera canónica.
Errores SEO de contenido
No todos los problemas SEO son técnicos. Una web puede estar bien rastreada e indexada y, sin embargo, tener dificultades para posicionar si el contenido no responde correctamente a lo que busca el usuario.
Crear contenido sin entender qué busca el usuario
Uno de los errores más habituales es crear una página pensando sólo en una palabra clave y no en la necesidad que hay detrás de esa búsqueda.
Dos keywords similares pueden tener intenciones distintas. Por ejemplo, una persona que busca información no espera encontrar el mismo tipo de página que alguien que está buscando contratar un servicio.
Por eso, antes de crear o modificar una página, conviene entender qué está intentando resolver el usuario y qué tipo de contenido está mostrando Google para esa búsqueda.
Qué revisar: busca en Google la keyword principal de la página y fíjate en los primeros resultados.
Mira si Google está mostrando principalmente guías, páginas de servicios, categorías, comparativas, herramientas o productos. Esto te da una pista muy clara del tipo de respuesta que espera el usuario.
Luego compara estos resultados con tu página. Si tú estás intentando posicionar una página comercial en una búsqueda en la que casi todos los resultados son guías informativas, o al revés, es posible que estés atacando la intención equivocada.
Atacar la misma intención con varias URLs
Crear más páginas no siempre significa tener más posibilidades de posicionarse.
Si varias URLs intentan responder prácticamente a la misma búsqueda, puedes acabar haciendo que compitan entre sí. Es lo que habitualmente se conoce como canibalización SEO.
Por ejemplo, si tienes dos páginas distintas que intentan posicionar por una misma necesidad del usuario, Google puede tener más dificultades para entender cuál es la URL principal que debería mostrar.
Una buena regla de partida es: una intención principal = una URL principal.
Qué revisar: busca en Google las principales keywords que trabajas y comprueba qué URLs de tu web aparecen por cada una. También puedes utilizar Google Search Console para ver si distintas páginas están recibiendo impresiones por consultas muy similares.
Si detectas dos o más URLs orientadas a la misma necesidad, compáralas y pregúntate si realmente cada una resuelve una intención diferente.
Si no es así, puede tener más sentido unificar el contenido, diferenciar mejor la intención de cada página o decidir qué URL debe ser la principal, en lugar de mantener varias páginas compitiendo por el mismo.
Crear contenido duplicado o demasiado similar
No es necesario copiar literalmente un texto para que dos páginas acaben siendo demasiado parecidos.
También puede ocurrir cuando se crean muchas URLs con prácticamente la misma estructura y el mismo contenido, cambiando sólo algunas palabras, el nombre de un servicio o una ubicación.
Si varias páginas explican casi lo mismo y responden a una necesidad muy similar, puede ser más difícil entender qué valor aporta cada una y cuál debería tener mayor protagonismo en los resultados de búsqueda.
El problema, por tanto, no es simplemente “repetir texto”, sino crear páginas que no aportan una diferencia real entre ellas.
Qué revisar: compara las páginas de tu web que tratan temas, servicios o ubicaciones similares. Pregúntate si cada una responde a una necesidad diferente y si tiene información propia que justifique que exista como una URL independiente.
Si dos páginas son prácticamente iguales, valora si tiene más sentido unificarlas, diferenciar mejor el contenido o eliminar la que no aporta valor.
Un truco sencillo es mirar sólo los títulos, los H1, los apartados principales y los primeros párrafos. Si podrías intercambiarlos entre dos URLs sin que casi se notara, probablemente las páginas son demasiado similares.
Forzar demasiado las palabras clave
Repetir constantemente una keyword no hace que una página esté mejor optimizada.
De hecho, puede provocar el efecto contrario: el texto suena artificial, cuesta más leer y acaba pensado más para “poner la palabra clave” que para responder bien a lo que necesita el usuario.
Una buena optimización pasa por utilizar la keyword principal de forma natural y explicar bien el tema, incluyendo conceptos y términos relacionados cuando sean útiles.
El contenido debe estar escrito para responder a la búsqueda, no para repetir una misma expresión tantas veces como sea posible.
Qué revisar: lee el contenido como si no supieras qué keyword estás intentando posicionar. Si la misma palabra o expresión aparece una y otra vez de forma poco natural, probablemente la estás forzando demasiado.
Revisa especialmente el title, el H1, los H2, los primeros párrafos y los anchores de los enlaces. No es necesario repetir exactamente la misma keyword en todos estos sitios.
Si una frase suena mejor cambiando la keyword por un sinónimo o simplemente eliminándola, hazlo. La claridad y la utilidad del contenido deben ir por delante de la repetición.
Errores SEO de estructura y experiencia
La forma en que están conectadas las páginas y la experiencia que ofrece la web también pueden influir en cómo los buscadores entienden el sitio y en cómo navegan los usuarios.
No trabajar bien el enlazado interno
Los enlaces internos conectan las distintas páginas de una misma web. Ayudan a los usuarios a descubrir contenido relacionado y también facilitan que los buscadores entiendan cómo se organiza el sitio.
Un error habitual es publicar una página o post y dejarlo prácticamente aislado, sin enlaces desde otros contenidos relacionados.
También puede ocurrir lo contrario: añadir muchos enlaces simplemente porque aparece una keyword, aunque no ayuden realmente a la persona que está leyendo.
Un buen enlazado interno debe tener sentido dentro del contexto y ayudar a entender qué páginas son importantes y cómo se relacionan entre sí.
Qué revisar: piensa en las páginas más importantes de tu web y comprueba si recibe enlaces desde otros contenidos relacionados. Cuando añadas un enlace, utiliza un texto que explique de forma natural qué encontrará el usuario al clicarlo. No es necesario utilizar siempre exactamente la misma keyword como anchor.
También puedes revisar si tienes páginas casi aisladas, a las que cuesta llegar navegando desde otras partes de la web.
El enlazado interno forma parte de un proceso SEO más amplio junto con la búsqueda de keywords, arquitectura y contenido. Si quieres ver cómo encaja todo, puedes consultar nuestra guía sobre cómo hacer SEO paso a paso.
Tener una web lenta o poco adaptada a móvil
El rendimiento de la web y la experiencia de navegación también son aspectos que conviene revisar en el SEO.
Imágenes demasiado pesadas, recursos innecesarios, elementos que tardan mucho en cargar o una mala adaptación a pantallas pequeñas pueden hacer que utilizar la web sea más difícil.
Esto no significa que una web lenta deje automáticamente de posicionar, pero sí que una experiencia deficiente puede afectar negativamente a los usuarios y convertirse en un problema que vale la pena corregir.
También es importante no mirar sólo la versión de escritorio. Una página puede parecer correcta en su ordenador y tener problemas evidentes cuando se abre desde un móvil.
Qué revisar: abre tu web desde el móvil y navega por ella como lo haría un usuario real. Comprueba si el texto puede leerse bien, si los botones son fáciles de pulsar, si aparecen elementos cortados o desplazamientos horizontales y si las páginas tardan demasiado en mostrar el contenido principal.
Para revisar el rendimiento también puedes utilizar PageSpeed Insights, introduciendo la URL de la página que quieres analizar. La herramienta te mostrará datos y posibles problemas tanto para móvil como para ordenador.
No intentes conseguir una puntuación perfecta sólo porque sí. Prioriza los problemas que realmente están afectando a la carga o dificultando el uso de la página.
Cómo detectar errores SEO en una web
No todos los errores se pueden detectar por igual. Una revisión básica debería combinar datos técnicos con una revisión manual de la web.
Para detectar errores SEO conviene combinar Google Search Console, un crawler SEO y una revisión manual de la SERP, el contenido y la arquitectura. Ninguna herramienta, por sí sola, detecta todos los problemas de una web.
Indexación y presencia en Google
Revisa si las páginas importantes están indexadas y si Google puede interpretarlas correctamente.
Google Search Console.
Problemas técnicos de la web
Detecta errores 404, redirecciones, canonicales, metadatos y problemas de enlazado interno.
Un crawler SEO.
Contenido e intención de búsqueda
Revisa canibalización, contenido demasiado similar y páginas que no responden bien a lo que busca el usuario.
Revisión manual de Google y de la web.
Google Search Console
Google Search Console es especialmente útil para comprobar:
- El estado de indexación de las páginas.
- Cómo interpreta Google determinadas URLs.
- El rendimiento orgánico.
- Algunos problemas relacionados con la experiencia de las páginas.
Un crawler SEO
Un crawler es una herramienta que recorre las páginas de una web y facilita detectar problemas técnicos como:
- URLs con errores.
- Redirecciones.
- Canonicales.
- Títulos y metadatos.
- Enlaces internos.
- Páginas difíciles de encontrar en la arquitectura.
Revisión manual de la SERP y del contenido
Una auditoría técnica no explica todo.
Problemas como una mala intención de búsqueda, contenidos demasiado similares o una arquitectura mal planteada necesitan revisión manual. Por eso, las herramientas son una ayuda, pero no sustituyen la interpretación de los datos.
Si quieres realizar una primera revisión por tu cuenta, puedes consultar esta selección de herramientas SEO gratis para analizar indexación, rastreo, rendimiento y otras áreas.
Si detectas problemas pero no tienes claro qué impacto tienen ni qué deberías corregir primero, una auditoría SEO sirve precisamente para identificar errores técnicos, de contenido y estructura y ordenarlos por prioridad.
¿Qué errores SEO es necesario corregir primero?
No todos los errores SEO deben solucionarse con la misma urgencia.
El criterio principal debería ser su impacto sobre la capacidad de una página para ser rastreada, indexada y competir en los resultados de búsqueda.
Bloquea rastreo o indexación
Ejemplos: noindex accidental o bloqueo de rastreo.
Puede impedir que Google acceda o indexe una URL importante.
Afecta URLs importantes
Ejemplos: canonical incorrecta o redirección mal hecha.
Puede hacer que Google interprete o trate incorrectamente una URL.
Reduce la competitividad
Ejemplos: canibalización, mala intención de búsqueda o enlazado interno pobre.
La página puede existir e indexarse, pero competir peor en los resultados.
Mejoras secundarias
Ejemplos: pequeños ajustes de metadatos u optimizaciones secundarias.
Pueden ayudarle, pero no bloquean el funcionamiento básico del SEO.
Primero corrige los errores que impiden que Google rastre o indexe páginas importantes. Luego prioriza los problemas que afectan a la relevancia, la estructura, el enlazado interno y la competitividad del contenido.
Esto evita perder tiempo en mejoras secundarias mientras todavía existen problemas que pueden estar impidiendo que una página tenga opciones reales de posicionarse.
Y si el problema no es sólo corregir errores puntuales, sino trabajar el posicionamiento de forma continuada, puedes consultar nuestro servicio de agencia SEO en Barcelona.
En resumen: primero detecta el problema, después prioriza
Los errores SEO no tienen todos el mismo impacto ni deben corregirse en el mismo orden.
Lo importante es empezar por los problemas que pueden impedir que Google rastree o indexe páginas importantes y, a partir de ahí, revisar el resto: redirecciones, canonicales, intención de búsqueda, contenido, enlazado interno y rendimiento.
También conviene evitar ir corrigiendo cosas «por intuición». Herramientas como Google Search Console o un crawler SEO pueden ayudarle a detectar problemas, pero la interpretación de los datos sigue siendo clave.
Si quieres entender el proceso completo y ver cómo encajan la búsqueda de keywords, la arquitectura, el contenido y el enlazado, puedes consultar nuestra guía sobre cómo hacer SEO paso a paso.
¿Necesitas saber qué priorizar?
Estos clientes ya confían en nosotros
Preguntas frecuentas sobre errores SEO
¿Cuáles son los errores SEO más comunes?
¿Cómo saber si una web tiene errores SEO?
Ninguna herramienta detecta por sí sola todos los problemas de una web.
¿Un error 404 perjudica al SEO?
Es necesario revisarlo especialmente cuando aquella URL todavía recibe enlaces, tenía valor o existe una página nueva equivalente a la que tendría sentido redirigir.
¿Cuánto tarda Google en reflejar una corrección SEO?
Depende del tipo de cambio, de cuando Google vuelva a rastrear la URL y del problema que se haya corregido. Algunos cambios pueden detectarse rápidamente, mientras que otros necesitan nuevos rastreos y procesamiento antes de reflejarse en los resultados.







